sábado, 28 de mayo de 2016

Peluches transplantados para concienciar sobre la donación de órganos infantiles en Japón.-


En Japón la tasa de donación de órganos en niños es muy baja. Para conseguir concienciar sobre el tema a la población, dos creativos de la agencia Dentsu han creado Second Life Toys, un programa de arreglo de peluches a partir de las piezas de otros juguetes. Vamos, lo que viene siendo un sistema de transplante para peluches.
Para darlo a conocer, contaron con la colaboración de la asociación de transplante de órganos Green Ribbon y varios artistas de todo el mundo que se animaron a “transplantar” diferentes peluches. De este modo, la cola de un mono se convertía en la trompa de un elefante o el ala de un dragón en la aleta de una ballena.
Ahora, por fin han lanzado el programa de transplante de peluches donde la gente puede mandar sus peluches, bien para que sean reparados o bien para que sus piezas puedan servir para darle una segunda vida a otro juguete. De este modo, pretenden acercar a la población una práctica que todavía no tienen mucha conciencia, normalizándola y promoviéndola.













second-life-toys3second-life-toys1second-life-toys6second-life-toys8second-life-toys9second-life-toys10second-life-toys11Enlace web: http://lacriaturacreativa.com/2016/05/peluches-transplantados-para-concienciar-sobre-la-donacion-de-organos-infantiles-en-japon/

No solo hay felicidad en dar, recibir también es un derecho.-

La felicidad no se inscribe solo en al acto altruista de darlo todo a cambio de nada. Recibir también es un derecho, y aún más, también es una necesidad que da aliento al corazón y que construye los pilares fundamentales de la reciprocidad.
Fue Mahatma Gandhi quien dijo una vez aquello de que “la mejor manera de encontrarse a uno mismo es perderse en el servicio de los demás.” Es un enfoque noble y humanista, no hay duda, pero no debemos confundir estas corrientes con el plano de las relaciones personales o afectivas, ahí donde “dar y recibir” se inscriben en un mismo círculo, como el clásico uróboro mitológico que simboliza el esfuerzo eterno donde no hay principio ni fin.
Dar mucho y recibir poco también cansa, y aunque el don de saber dar a cambio de nada sea hermoso, también hace falta recibir sin tener que pedir.
Adam Grant, psicólogo y autor del libro “Dar y recibir”, nos indica que todos nosotros estaríamos situados en algún punto de esa línea que va desde aquel que está acostumbrado a dar, hasta el que espera solo recibir. La armonía se encontraría en un centro desde el cual, propiciar una felicidad capaz de dar y que a su vez, recibe. Algo que lamentablemente no siempre vemos.
En especial, en el ámbito de las relaciones de pareja. Te invitamos a reflexionar sobre ello.
chica enfadada bajo la lluvia

El corazón también ansía recibir reconocimiento

No queremos regalos, preferimos detalles. No deseamos que se devuelvan nuestros favores ni que nos dediquen una placa por cada esfuerzo invertido, por cada tiempo dedicado o por cada sueño relegado con el fin de atender y hacer feliz a aquellos a quienes amamos.
Lo que nuestros corazones ansían recibir es respeto, reconocimiento y reciprocidad. Nada de esto se toca con las manos. Sin embargo, tiene la sutil virtud de acariciarnos el alma para hacernos sentir amados. Es por ello que muchas veces, al no tener nada de esto, quedamos vacíos y casi indefensos.
El problema de la mayoría de relaciones afectivas está precisamente en esta disonancia: en darlo todo a cambio de muy poco. Henry Miller, conocido por sus obras vitales y llenas de sensualidad, comentaba en alguno de sus libros que para que estas relaciones “asimétricas” tuvieran éxito, hacía falta dos enfermos: uno adicto a recibir y otro cuya adicción fuera dar. Solo entonces habría armonía. El resto de relaciones estarían condenadas, inevitablemente, a un agónico sufrimiento.
camión cargado de corazónes

Las dinámicas de nuestras relaciones

Nuestras relaciones, ya sean afectivas, familiares o de amistad, suelen presentar un tipo de dinámica donde cada uno de nosotros nos posicionamos en algún punto entre quienes dan o quienes acostumbran a recibir. Lo ideal sería que todos asumiéramos el rol de “equilibradores”, ahí donde intentar construir una armonía respetuosa entre lo que aportamos y lo que obtenemos, estando siempre atentos a la propia interacción.
Veamos ahora con detalle qué tipo de dinámicas solemos construir las personas entre nosotros según las teorías del psicólogo y autor de “Give and take” (dar y recibir).
  • Donantes. Aquí entraría ese perfil que la psicología popular suele definir con el “síndrome de Wendy“, personas que entienden la felicidad dándose a los demás, dándolo todo a cambio de nada.
  • Receptores. En esta dimensión encontramos a aquellos/acostumbrados casi en exclusiva, a recibir.
  • Equilibradores. Lo señalábamos con anterioridad, buscan la armonía, el beneficio en común.
  • Falsos donantes. Estamos seguros de que en alguna ocasión te habrás encontrado este tipo de comportamiento: son personas con máscaras y muy embaucadoras. Aparentan una gran generosidad, pero su estrategia es afilada y egoísta: nos hacen un favor y a cambio, como Shylock, el clásico personaje del “Mercader de Venecia”, nos reclaman una libra de nuestro corazón. 
pareja besándose

Es necesario saber lo que merecemos

Queda claro que el mundo es  a veces un escenario complejo y hasta variopinto, lleno de afectos y desdichas donde el bienquerer y el malquerer están a la orden del día. Sin embargo, no podemos hacer nada por cambiar a esa pareja o a ese familiar que entiende la vida de esa forma: esperando más de lo que están dispuestos/as a ofrecer.
Con el fin de mantener relaciones más saludables, debemos ser conscientes de que buscar culpables a ese malestar solo trae más sufrimiento. Hay veces en que aún existiendo el amor la relación es insostenible y eso se debe a que alguno de los dos no ama como desea, espera o necesita la otra persona. No hay que culpabilizar.
Basta con recordar lo que cada uno de nosotros merecemos, con saber que es vital establecer una relación justa con uno mismo cuidando de nuestra autoestima y recordando, por encima de todo, que amar no es un juego donde solo uno gana.
El amor auténtico, el amor del alma, es un acto donde dos personas sabias se ofrecen libremente el uno al otro para construir, para invertir por igual. Es desear la felicidad del ser amado sin exigirle en pago nuestra propia felicidad.
Enlace web: https://lamenteesmaravillosa.com/felicidad-recibir-tambien-derecho/

Diferencias entre poner un castigo y hacer cumplir los límites.-

Las diferencias entre poner un castigo  y hacer  cumplir los límites  es otras de las dudas  más recurrentes en los talleres (otra de esas dudas ya la tienes respondida aquí). Cuando te llevas  a tu hija del parque porque quiere cruzar la calle sola ¿no es un castigo?.
El hecho de que tus hijos pierdan privilegios lo vivirán como castigos o no dependiendo de varios factores:
  • La forma en la que lo pierde.
  • La intención  con la que se lo haces perder.
  • La creencia que genera en el niño.
Sobra decir que los límites son necesarios. Los niños se sienten seguros cuando saben a qué atenerse y hasta donde pueden llegar. Les transmiten seguridad. Pero esto solo es así cuando somos coherentes y los hacemos valer. Si el niño es mayor de cuatro años, lo ideal es que pueda ser partícipe en la búsqueda de soluciones a su mala conducta, con ánimo de que se sienta responsable de sus actos. Cuando son más pequeños y se encuentran ante algo peligroso es necesario intervenir. Cuando son muy pequeños es mejor distraer, redirigir la conducta (“salta mejor aquí”) o directamente retirar al menor del peligro.  Pero cuando son más grandes…
ES UN CASTIGO : “Cómo tardes más en la ducha te quedas sin ver los dibujos animados antes de la cena”.
ES UNA CONSECUENCIA LÓGICA: “Si el tiempo de la ducha se alarga, no vas a poder ver los dibujos animados antes de la cena. Ya sabes que las nueve son la hora límite para ir a la cama”.
(Y por supuesto, si ha alargado la ducha y se ha hecho tarde, no se ponen los dibujos, se ponga como se ponga tu hijo).
 ¿En qué se diferencian?
  • LA FORMA: La primera es autoritaria. Intenta imponer. Es una orden. El niño no pinta nada. No debe pensar nada. Solo actuar. Se le advierte del castigo. Porque quieres que lo pase mal por no haber hecho las cosas como debía (ducharse más rápido). La idea es: si hoy sufre las consecuencias a lo mejor mañana se lo piensa y no tarda tanto. Puedes vivirlo como el inicio de una lucha de poderes que una vez empezada no vas a dejar. Tienes que ganar y por lo tanto tu hijo tiene que perder. En la segunda, podrías pensar que la consecuencia es la misma. El niño dejará de ver los dibujos animados pero no con ánimo de que sufra por haberse retrasado sino por una cuestión de tiempo. Informas que la hora de acostarse es invariable y si se alargan algunas acciones hay que reducir otras. El niño no se pone a la defensiva porque no se siente atacado. Se siente respetado y con margen de maniobra para que pase lo que pase sea asunto de él, aunque no le guste lo que ocurra.
  • LA INTENCIÓN: Con el castigo, quieres que tu hijo PAGUE las consecuencias de no hacer caso. En la segunda opción, tu hijo APRENDE que sus acciones tienen consecuencias.
  • EL IMPACTO O CREENCIA EN EL NIÑO: En la primera, tu hijo  se siente retado, chantajeado. Dependerá de su personalidad si se siente con ganas de revancha o poco querido por sentir que ha entrado en una batalla en la que es muy probable que salga perdiendo. No existe aprendizaje, solo imposición. En el segundo ejemplo, no siente que le estés retando. Le informas de las consecuencias para que él decida. Se siente respetado y no se ha resentido su autoestima o su creencia sobre el amor que le profesas. Simplemente debe decidir y aprenderá de sus propias lecciones. Aunque, repito, le cueste aceptarlo y no le guste la idea.
Finalmente, es importante que recuerdes no caer en la tentación de simplemente usar un envoltorio diferente para castigar. La comunicación no verbal transmite más que las propias palabras y soltar una coletilla del tipo, “Ves, te lo dije. Tenías que haberme hecho caso” solo genera resentimiento. Para que realmente no impongas castigos, lo importante es olvidarte de entrar a luchar. No lo hagas, aunque te apetezca, respira y acepta que tu hijo debe aprender por sí mismo y aunque tardes más y estés cansada, es la mejor manera de que aprenda y  asuma su responsabilidad sin que se resienta  la relación entre ambos.
Enlace web: http://www.familiaspositivas.com/diferencias-entre-poner-un-castigo-y-hacer-cumplir-los-limites/

Tatuajes para niños aerografiados.-

Este artista hace tatuajes a los niños para que su paso por el hospital sea un poco más llevadero.-


Se llama Benjamin Lloyd, y es un artista neozelandés que colabora con el del Hospital infantil Starship de Auckland. El artista lleva 10 años aerografiando, pero recientemente empezó a pintar tatuajes. Lo hacía por diversión y para adultos, pero cuando sugirió hacérselos a los niños del hospital, en internet se volvieron locos. No te pierdas las imágenes de su trabajo, y la cara de alegría de los niños. “Nada me alegra más que aportarles más confianza a los niños con un tatuaje que elijan,” escribió Lloyd en Facebook.
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Enlace web: http://likemag.com/es/este-artista-hace-tatuajes-a-los-ninos-para-que-su-paso-por-el-hospital-sea-un-poco-mas-llevadero/141621