jueves, 23 de julio de 2015

Cómo saber si tu hijo está preparado para tener un 'smartphone'.-

¿Te preguntas si ha llegado la hora de darle a tu hijo o hija un teléfono móvil? Es normal sentir la necesidad de estar conectado con tu hijo las 24 horas del día, 7 días a la semana. Después de todo, muchos padres lo hacen.
Por desgracia, el uso del smartphone está relacionado con una disminución del periodo de atención, lesiones de muñeca y perturbaciones del sueño en niños. El secreto para evitar estos problemas es un uso consciente y responsable, que requiere un nivel de autocontrol y compromiso que sólo se gana con la edad. Así pues, ¿cómo identificar el momento adecuado? ¿Cuándo se puede decir que tu hijo está preparado para tener un móvil?
La edición estadounidense de The Huffington Post se ha puesto en contacto con John Breyault, de la asociación estadounidense de consumidores, la National Consumers League, quien trabajó en un estudio sobre la relación entre niños y el uso de móviles en 2012. Aunque el estudio descubrió que el 56% de los padres de hijos con edades entre los 8 y los 12 años ya habían dado un móvil a sus hijos, Breyault insistió en que eso no es determinante y que es difícil recomendar una edad específica.
"No creo que haya un momento apropiado para que un niño reciba un teléfono. Los padres deben decidir por sí mismos si su hijo está listo para ese tipo de responsabilidad", comentó a The Huffington Post.
"Recomendamos a los padres que se planteen algunas preguntas como '¿Por qué necesita su hijo un teléfono?' o ‘¿Es su preadolescente lo suficientemente maduro como para usar un móvil de forma responsable y evitar ver o enviar contenido inapropiado?’", continuó Breyault. "Hacer estas preguntas (a uno mismo o al hijo en cuestión) antes de comenzar con la compra puede ayudar a reducir los dolores de cabeza a la hora de elegir el móvil y la tarifa apropiados y también a asegurarse de que el niño usará el teléfono de forma adecuada".
El doctor Michael Rich, profesor de la Escuela Médica Harvard y fundador y director del Centro de Medios de Comunicación y Salud Infantil (CMCH) del Hospital Infantil de Boston, que ha estudiado profundamente el impacto de los medios de comunicación sobre los niños, aporta algunos datos y consejos sobre el uso de teléfonos móviles en niños y preadolescentes. Esto es lo que deberías saber antes de darle a tu hijo un smartphone:
¿Cuándo necesita tu hijo un smartphone?
La función más importante de un smartphone es que ayuda a que los niños se mantengan comunicados con sus padres y a que los padres puedan tener controlados a sus hijos. Aunque, técnicamente, los niños nunca necesitan un smartphone, tú sí puedes juzgar cuándo y si es oportuno darles uno.
"Como todos los dispositivos de comunicación, desde una televisión a un ordenador, los teléfonos móviles son herramientas", dijo Rich al HuffPost. "Son herramientas muy efectivas para realizar ciertas tareas y los niños sólo las necesitan cuando supongan la mejor herramienta para realizar una tarea determinada, como puede ser llamar a casa para que les recojan después de un entrenamiento de fútbol o un ensayo de teatro".
¿Cuáles son los daños potenciales?
Como mencionamos al principio, hay una serie de problemas relacionados con el uso de un móvil. "Hay mucha preocupación sobre actividades manifiestamente dañinas como el ciberacoso y el sexteo", explicó Rich. "El mayor perjuicio para su desarrollo y bienestar a largo plazo es la distracción de las personas y las experiencias reales".
¿Y qué hay de los beneficios?
Los teléfonos móviles no están tan mal. Tal y como aclara Rich, no se trata del teléfono en sí, sino de cómo se usa. "Si se orienta a los niños hacia un uso razonado, enfocado y efectivo y no se les distrae del disfrute de experiencias más productivas y significativas, los smartphones pueden formar parte integral de sus vidas con un riesgo mínimo y unos beneficios óptimos", afirmó.
¿Estás pensando en dar el salto? Asegúrate de que tienes primero una buena charla
Si estás planeando dar un teléfono a tu hijo o hija en el futuro próximo, asegúrate de que estableces unas normas básicas primero. Si no quieres que usen las aplicaciones o ni siquiera que escriban mensajes, déjalo bien claro.
"Primero, los padres deberían analizar y negociar con su hijo cuáles serán los usos del teléfono, para qué no va a ser utilizado y las consecuencias que tendrá un uso no autorizado".
A contrario de lo que hayas podido escuchar, el mundo no va a terminar si tu hijo o hija adquiere un teléfono móvil. Pero asegúrate de que las normas generales de uso están bien establecidas.
Enlace web: http://www.huffingtonpost.es/2015/07/21/hijo-preparado-smartphone_n_7830656.html?ir=Spain

martes, 21 de julio de 2015

Cómo afecta a tu personalidad ser el hijo mayor, el mediano o el pequeño.-

Los hijos únicos tienen reputación de ser perfeccionistas y triunfadores, de buscar siempre la atención y la aprobación de sus padres y de los demás. Pero los hijos con hermanos también desarrollan diferentes tipos de personalidad según el orden de nacimiento.
Igual que otros factores desempeñan un papel en el crecimiento de un niño —incluyendo la genética, el entorno y la educación—, el orden de nacimiento también puede ser definitorio de sus rasgos y su comportamiento.
Desde la década de 1970 se han llevado a cabo miles de estudios científicos sobre la influencia del orden de nacimiento, pero los psicólogos suelen mostrarse en desacuerdo sobre en qué medida este orden afecta al desarrollo. Sin embargo, hay algunos aspectos comunes entre las personalidades de los hijos mayores, las de los medianos y las de los pequeños que se repiten de forma consistente en los escritos.
¿Por qué existen estas diferencias? Muchos psicólogos han sugerido que las personalidades de los hermanos difieren en tanto que adoptan diferentes estrategias para ganarse la atención y el favor de los padres. De acuerdo con esta teoría, el hermano mayor es más propenso a sentirse identificado con la autoridad y con el mantenimiento del status quo, mientras que es más probable que los hermanos más jóvenes busquen atención a través de actos rebeldes.
"Los niños descubren su posición en relación con la familia", comenta a la edición estadounidense de The Huffington Post el doctor Kevin Leman, psicólogo y autor deThe Birth Order Book [El libro del orden de nacimiento] y The First-Born Advantage[La ventaja del primogénito]. "A los primogénitos se les imponen unas reglas más estrictas. A medida que van naciendo más hijos, los padres se relajan".
Aquí puedes leer más sobre lo que dice la ciencia de los hijos pequeños, los de en medio y los mayores:
EL HIJO MAYOR
Los hijos (o las hijas) primogénitos tienden a verse orientados a cumplir algún logro y a menudo rinden bien en la escuela y prosperan en posiciones de liderazgo, según afirma Leman.
"Los primogénitos son los primeros en todo… y son los que deciden la altura del listón", dice Leman, que añade que la mayoría de presidentes en Estados Unidos han sido primogénitos o hijos únicos.
De hecho, hay una gran cantidad de investigaciones que apoyan este perfil de personalidad, incluyendo un artículo de 2012 que recopila más de quinientos estudios en los últimos veinte años. En el artículo en cuestión, los psicólogos de la Universidad de Georgia probaron que el hijo primogénito (o aquel que ha asumido el papel del "hijo mayor") es el que con más probabilidad desempeñe posiciones de liderazgo y se esfuerce por conseguir más éxito. Un estudio de 2009 publicado en el periódico Child Development también descubrió que los niños primogénitos son más adaptables —algo que podría manifestarse en la búsqueda de complacencia de sus padres y de los demás al rendir mejor en los estudios y en el trabajo.
"Los primogénitos tienden a ser responsables, competitivos y convencionales, mientras que los nacidos después tienden a distinguirse de los demás y a crearse un hueco específico mostrándose bromistas, cooperadores y, especialmente, rebeldes", escribían los psicólogos belgas Vassilis Saroglou y Laure Fiasse en un artículo de 2003 de una publicación de Personality and Individual Differences.
EL HIJO PEQUEÑO
La personalidad de los hijos pequeños es marcadamente diferente del resto de personalidades de los hermanos más mayores.
Las investigaciones muestran que el más bebé de la familia tiende a ser más creativo, rebelde y a llamar más la atención. Tiene sentido, si se considera que la forma en que los padres educan a los hijos mayores y a los más pequeños suele ser diferente. A menudo, mamá y papá son más permisivos y tolerantes una vez que se encuentran cómodos en su papel de padres y ya han pasado, al menos una vez, por el proceso de educar a un hijo.
"Los hijos pequeños son manipuladores, sociales, extrovertidos, se venden muy bien… De niños se salen con la suya siempre y saben cómo ganarse el favor de la gente", aseguraba Leman.
Aunque el más pequeño tiende a comportamientos que llaman la atención, un estudio destacó que no hay relación entre ser el hijo menor y desarrollar comportamientos delincuentes o problemáticos, como se sugiere algunas veces.
EL HIJO MEDIANO
El hijo mayor se lleva la atención completa de mamá y papá, mientras que el pequeño frecuentemente se sale con la suya haga lo que haga. Así que, ¿dónde queda el hijo de en medio?
El del medio suele ser el pacificador de la familia, comentaba Leman, y normalmente desarrolla cualidades como simpatía y lealtad.
Un análisis de 2010 de la literatura sobre el orden de nacimiento descubrió también que es algo común que los hijos de en medio sean sociables, leales en sus relaciones y buenos para relacionarse tanto con personas mayores como más jóvenes.
Debido a que los medianos están atrapados entre dos frentes, valga la analogía bélica, tienden a ser grandes negociadores y habilidosos mediadores, sostiene Leman.
"Los hijos de en medio son difíciles de intimidar y tienden a ser muy leales y a tener en gran estima a sus amistades", añadió Leman.
QUÉ HACER SI LOS HIJOS LOS CRÍAS TÚ
¿Cómo pueden los padres ayudar a los hijos mayores, los medianos y los pequeños? El trabajo más importante de una madre y un padres es el de ayudar a cada hija e hijo en su viaje único y personal, afirma el Doctor Gail Gross, experto en desarrollo infantil.
"Es necesario permitir que lo hijos descubran su propio destino, sin importar el papel que tengan en la familia", aconseja Gross a los padres en un blog del HuffPost.
Leman recomendaba también respetar las diferencias que hacen único a cada hijo y destacar la diversidad de sus fortalezas y sus retos. "Trate a sus hijos de forma diferente", sentenciaba.
Enlace web: 
http://www.huffingtonpost.es/2015/07/20/personalidad-orden-nacimiento_n_7808690.html

lunes, 13 de julio de 2015

Leer en voz alta a los niños mejora su lectura y vocabulario.-

Leer y explicar a los niños las palabras de los libros ilustrados contribuyen a que adquieran más vocabulario, conociendo vocablos menos comunes de los que se usan en las conversaciones, y que aprendan a leer más fácilmente.

Leer a los niños en voz alta historias de libros que están ilustrados ayuda a favorecer su alfabetización y a que tengan más vocabulario que si se les habla, según se recoge en una investigación realizada en la Universidad de California. De hecho, el estudio señala que leer en voz alta es la mejor manera de ayudar a los niños a desarrollar el dominio de la palabra y la comprensión gramatical, que constituyen la base para aprender a leer.
 
 
Estas lecturas tienen que hacerse con libros ilustrados, ya que la investigación también ha comprobado que este tipo de textos y dibujos son mejores para este objetivo y propician entre dos o tres veces más, en comparación con otros ejemplares, que los padres y los hijos incluyan palabras en sus conversaciones, que habitualmente no se encuentran entre las 5.000 palabras en inglés que son más comunes.
 
 
El estudio, publicado en The Journal of Literacy Research, refleja que compartir la lectura del libro ilustrado es una buena estrategia para preparar a los niños para la alfabetización y que sean más competentes en esta área, aparte de favorecerse que aprendan a leer.
 
 
Para llegar a estas conclusiones, los investigadores compararon las palabras de 112 libros ilustrados de títulos como Goodnight MoonIf you give a mouse a cookie y las conversaciones entre los niños y los adultos. En este análisis, se emplearon dos bases de datos de palabras. Una de ellas era de 64 conversaciones de 32 madres con un bebé de 2 años y cinco meses mientras interactuaban con juguetes, mientras que la segunda se centró en 2,5 millones de palabras pronunciadas por los padres y cuidadores con niños de 36 meses de edad.
 
Este análisis permitió identificar el número de palabras poco comunes y determinar que los dibujos de los libros que eran analizados tenían más vocablos de ese tipo que los que se empleaban en las conversaciones.
 
Además, la investigación se ha basado también en los hallazgos de la Universidad de Kansas en la que se hizo una comparativa entre padres que hablaron unas 620 palabras a sus hijos de promedio en una hora y aquellos progenitores con trabajos profesionales que pronunciaron un promedio de 2.150 palabras por hora.
 
 
Esta comparativa reflejó que a los tres años los niños de padres con trabajos profesionales habían escuchado 30 millones de palabras más que los otros, evidenciándose además que también habían aumentado más rápidamente su vocabulario y que conseguían calificaciones más altas en los exámenes de IQ que los otros niños de tres años o de más edad.
 
Pese a la diferencia existente entre ellos, la investigación apunta que la lectura de libros ilustrados tendría un efecto positivo para los niños de todas las clases sociales porque lo que limita la lengua, incluso en los adultos bien educados, son ciertas reglas del discurso al decirse más los vocablos más utilizados y los que se han hablado recientemente.
 
Ante estos resultados, los investigadores animan a que los niños pronuncien las palabras y se les explique su significado si no está claro en el contexto de la historia, ya que este proceso ayuda a construir su vocabulario. Aparte, existen otros beneficios como aprender a escuchar, lo que redunda a su vez en que el niño va a ser mejor en lectura porque “los buenos oyentes van a ser buenos lectores”.
 
Además, recomiendan que los niños elijan los libros que les interesen para que sean más activos y se comprometan más con el aprendizaje, así como que los editores incluyan un tamaño de letra más grande y más legible para que los niños puedan fijarse en las palabras y no solo en las imágenes.

Enlace web: http://www.aprendemas.com/noticias/html/n16155_f13072015.html

domingo, 12 de julio de 2015

Lo que el bebé come en sus 1.000 primeros días, vital para su salud.-


La parte de la salud del niño que viene determinada por sus genes es menor de lo que se pensaba

Las últimas investigaciones llevadas a cabo a nivel mundial demuestran que la nutrición en los 1000 primeros días del niño –desde su concepción hasta los dos años de edad– es un factor fundamental para la salud futura de los niños. Durante las primeras etapas de la vida, se produce la programación metabólica, un proceso en el que el entorno y la alimentación juegan un rol fundamental y, por lo tanto, supone una oportunidad para incidir en la salud futura. Recientes estudios científicos demuestran que una menor parte de la salud del bebé dependerá de sus genes, pero que la mayor parte dependerá de su entorno, donde la alimentación es un factor muy significativo. Los requerimientos nutricionales de los niños no son iguales a los de un adulto ya que tienen necesidades nutricionales específicas por estar en un periodo de rápido crecimiento.
Desde el momento de la concepción, la nutrición de la futura madre tiene un impacto en la salud futura de su hijo: mantener un peso correcto en el embarazo, incrementar la ingesta de ciertas vitaminas y minerales, y la calidad de la dieta de la embarazada, son factores clave. Las futuras mamás no deben comer por dos, pero si pensar por dos. Una vez que el bebé ha nacido, la leche materna es la mejor forma de alimentarlo. Por ello se recomienda la lactancia materna en exclusiva durante los primeros 6 meses de vida del bebé. Una madre lactante es capaz de producir leche con la cantidad adecuada de proteínas, grasas, carbohidratos y minerales, incluso cuando no está recibiendo la ingesta adecuada de estos nutrientes. Por el contrario, las vitaminas, yodo y omega 3(DHA) presentes en la leche materna están muy ligados a la dieta de la madre. Por todo ello, es fundamental que las madres lactantes sigan una dieta variada y equilibrada, ajustada a este periodo de necesidades nutricionales específicas.

Hitos en la alimentación del bebé

La introducción de la alimentación complementaria, a partir de los 6 meses, es el siguiente hito en los 1.000 primeros días del bebé. Es importante la introducción de nuevos alimentos, sabores y texturas para desarrollar unos hábitos nutricionales adecuados, además de asegurar la ingesta de nutrientes adecuados en esa fase de importante crecimiento y desarrollo. A través de su marca Almirón, Danone Nutricia Early Life Nutrition (ELN), como expertos en investigación, está comprometida en el desarrollo de productos para esta etapa de crecimiento del bebé.
Los niños entre 12 y 24 meses siguen teniendo unas necesidades nutricionales específicas que la dieta de los adultos no puede cubrir. La cantidad de nutrientes que necesitan por kilo de peso puede llegar a ser de entre 4 y 7 veces más que las de un adulto, de ahí la importancia de continuar con una dieta adaptada en esta edad. Conscientes de este problema, Danone puso en marcha en 2012 el programa educacional «Alimentando la Salud del mañana». Bajo este paraguas, en 2013, llevó a cabo el estudio pionero Alsalma 2.0, en el que se analizaron los hábitos nutricionales de un grupo de más de 1.700 niños españoles de entre 12 y 36 meses y las revelaciones fueron muy señalables. Según las conclusiones de este estudio, el 95,9% de los niños de 12 a 36 meses consumen cuatro veces más proteínas de la ingesta diaria recomendada. También se observó que una mayor proporción en el consumo diario de proteínas se relaciona con un mayor índice de masa corporal. Además, los niños españoles no alcanzan la ingesta recomendada de micronutrientes como el yodo o la vitamina D.









Enlace: http://www.abc.es/familia-vida-sana/20150713/abci-alimentacion-primeros-docemeses-201507061316.html

miércoles, 1 de julio de 2015

8 formas de cagarla emocionalmente con tus hijos.-


Los niños son la luz de nuestra vida. Todos nos estrenamos como padres con una sola idea en la cabeza: lograr que tengan éxito, amor y felicidad. Sin embargo, estos sueños a veces no se cumplen porque los niños no obtienen lo más importante que necesitan para convertirse en adultos disciplinados, maduros y con motivación. A continuación mostraremos ocho cagadas que harán que tu hijo sufra depresión, ansiedad, rabia, relaciones familiares tensas, problemas con sus amigos, autoestima baja y conflictos emocionales a lo largo de su vida.
1. Ignorar o minimizar los sentimientos de tu hijo. Si tu hijo manifiesta tristeza, enfado o miedo y tú te burlas de él, lo humillas, lo ignoras o te ríes, estás minimizando sus sentimientos. Básicamente, le estás diciendo que lo que siente está mal. Cuando haces esto, frenas el amor de tus hijos y pierdes oportunidades para crear ese vínculo que les haga saber que sus padres les quieren de manera incondicional.
2. Falta de consistencia en las normas. Si nunca hablas con tus hijos sobre lo que esperas de ellos, nunca sabrán cómo comportarse de forma apropiada. Los niños tratan de estar al nivel de tus expectativas. Tus pautas les proporcionan las claves y los límites que les ayudan a definir quiénes son, si lo hacen bien o mal. Si no dejas las cosas claras, tu hijo pensará que la vida es algo indefinido y empezará a buscar sus propios límites, lo que hará que baje su autoestima y que tenga problemas de comportamiento.
3. Tratar a tu hijo como a un amigo. Nunca compartas todas tus preocupaciones y tus problemas con tu hijo, ni le pidas consejo. Si te muestras desamparado y derrotado ante tus hijos, nunca aprenderán a respetarte y te tratarán como a un igual o a alguien inferior, pues sentirán que los utilizas como terapia. Debes demostrar a tus hijos que puedes hacer frente a los problemas y a los retos, manejar el estrés en tu vida y salir del túnel. Sé espontáneo y muestra tus emociones, pero no sobrecargues a tus hijos.
4. Menospreciar al otro progenitor. Si no manifiestas afecto y amor hacia tu pareja delante de vuestro hijo, el niño no desarrolla ese barómetro que le indica lo que es el amor o a qué se parece. Si desprecias a tu pareja y la rechazas, amenazando con el divorcio, creas un estado crónico de ansiedad en tu hijo. Si ya estás divorciado y te mantienes frío, distante, crítico y enfadado con tu ex, estás enviando a tu hijo el sutil mensaje de que tu ex es la causa del divorcio y de que tú tienes que ser su mamá o papá favorito. Esto es alienación parental.
5. Castigar la independencia y la separación. Cuando castigamos a nuestros hijos por madurar, les hacemos sentir culpables por tener necesidades y deseos normales en su desarrollo, lo que a menudo les provoca inseguridad, rebeldía y otros comportamientos que acaban incapacitándolos para desconectar y ser ellos mismos.
6. Hacer de tu hijo una prolongación de ti mismo. Si, como padre o madre, asocias tu propia imagen y tu valía a la apariencia de tu hijo, a su carácter, a sus habilidades y hasta a sus propios amigos, le estás haciendo entender que le quieres por lo que tiene, y no por lo que es. Esto hará que ellos busquen agradar en lugar de emprender, y que siempre estén preocupados por si son o no lo suficientemente buenos.
7. Entrometerte en las relaciones de tus hijos. Dirigir cada acción de tu hijo en lo que a relaciones se refiere (ya sea con amigos o con profesores) inhibe su madurez. Por ejemplo, si tu hijo se mete en un lío en la escuela y tú vas inmediatamente a hablar con el profesor para arreglarlo, o estás constantemente diciéndole cómo tratar a sus amigos, el niño no aprenderá a manejar por sí mismo los aspectos más complejos de sus relaciones.
8. Sobreprotección. Cuando protegemos a nuestros hijos frente a todo problema o emoción, hacemos que crezca su autoestima y que piensen que tienen derecho a todo, cruzando a veces la línea del narcisismo. Esperan que la vida sea más fácil de lo que es y quieren todo para ellos, independientemente de cómo sea su comportamiento. Luego podrán deprimirse y confundirse cuando no obtengan lo que creen que se merecen.

Enlace web: http://www.huffingtonpost.es/sherrie-campbell-phd/8-formas-de-cagarla-emocionalmente_b_4687301.html?ncid=fcbklnkeshpmg00000001