lunes, 31 de agosto de 2015

«Antiprincesas», la colección infantil que acaba con los cuentos de hadas.-

Dos editoriales hispanoamericanas han creado una serie de libros que narran historias de mujeres luchadoras, independientes y creativas como Frida Kahlo

Las editoriales Sudestada y Chirimbote -de América Latina- han comenzado con una colección denominada «Antiprincesas» que acaba con los tradicionales cuentos de hadas y cuenta historias de mujeres luchadoras, independientes y creativas.
Esta colección cuenta historias de mujeres, ya que de hombres se conocen muchas, y comenzó con el libro que narra la vida de Frida Kahlo, pintora mexicana, y ahora continúa con otro dedicado a la vida y obra de Violeta Parra, artista chilena. Ambas editoriales han considerado que los relatos de princesas están muy lejos de la realidad de muchas mujeres, y que las más pequeñas no tienen que esperar queun príncipe las salve para continuar con sus vidas.
Ambos libros de la colección están escritos por la periodista Nadia Fink e ilustrados por Pitu Álvarez, y pronto saldrá un tercero sobreJuana Azurduy, luchadora peruana en las Guerras de independencia hispanoamericanas. Éstos cuentan con imágenes e ilustraciones para ayudar a la lectura de los niños y hacerlos más atractivos. Las protagonistas son escogidas para enseñar a los más pequeños los conflictos que tuvieron con la sociedad machista, y para mostrar que ellas también han sido «princesas» de alguna manera.
«Antiprincesas» comenzó con Frida Kahlo porque significaba un desafío ya que la pintora no se conformaba con hacer lo que la gente esperaba de ella. Por este motivo, y porque fue una mujer luchadora que llevó una dura y triste vida que intentaba olvidar refugiándose en el arte, Kahlo abre la veda de la colección.


domingo, 23 de agosto de 2015

Lo que hablan los niños con los ancianos.-


El poeta y Nobel sueco Tomas Tranströmer escribió en sus memorias de infancia que su abuelo, que le llevaba 70 años, era para él un amigo, un compañero en las visitas a museos y alguien capaz de desdramatizar situaciones tan alarmantes como la del día que se perdió en Estocolmo y regresó a pie a su casa, mientras su madre seguía en comisaría la investigación de su búsqueda. En la película británica Nuestro último verano en Escocia, de reciente estreno, tres niños muy imaginativos, afectados por la traumática separación de sus padres, entablan una enriquecedora relación con su abuelo, un anciano rebelde, con aspecto y ademanes de vikingo, al que van a visitar en el que será su último cumpleaños, y con quien pueden hablar, jugar y disfrutar de la naturaleza, lejos de las riñas y tensiones de su entorno habitual. En Los amigos, la primera novela de la autora japonesa Kazumi Yumoto, llevada a la gran pantalla por el director Shinji Somai y que acaba de ser publicada en España por Nocturna Ediciones, tres adolescentes aprenden a crecer y a entender el valor de la vida a través del diálogo y las aventuras en compañía de un viejo al que empiezan a espiar porque quieren saber en qué consiste eso de morirse.
En España más de un millón y medio de ancianos viven en soledad
Cine y literatura coinciden en prestar atención a la beneficiosa comunicación entre generaciones, un diálogo cada vez más quebrado en los entornos urbanos, en sociedades donde los niños sufren la falta de atención de unos progenitores demasiado preocupados por el trabajo y la supervivencia y los mayores se ven abocados a la soledad en sus casas vacías de afecto o en residencias de acogida. Conscientes de esta realidad, en la ciudad estadounidense de Seattle, se está llevando a cabo la iniciativa pionera de fomentar socialmente el intercambio. La experiencia de colocar una guardería en el centro de ancianos de Providence Mount St. Vincent ha llamado la atención de la documentalista Evan Briggs.
Present perfect es el título de un trabajo (pendiente de financiación para ser culminado a través de una campaña de crowdfunding) del que ya se puede ver una parte en YouTube. Lo que pretende la realizadora es mostrar los frutos de la experiencia, el modo en el que los pequeños y los mayores disfrutan en compañía. ¿Qué les cuentan los unos a los otros? ¿De qué se ríen? A través del vídeo se percibe la mágica combinación entre la enseñanza de valores como la paciencia y la solidaridad, por parte de los que ya están al final del camino y poseen el don de los recuerdos, y el regalo de la energía y la curiosidad permanente de los que apenas han empezado a recorrerlo y parecen poseedores de todas las preguntas.
En el vídeo vemos a los abuelos –de adopción– contando cuentos a niños de primaria, dibujando con ellos, hablándoles tiernamente y enlazando sus manos, como pliegues de papel, con las tersas palmas infantiles. Evan Briggs les escucha decir hasta qué punto han cambiado sus vidas a mejor y, mientras la cámara se detiene en sus gestos e imágenes, se indica que en Estados Unidos un 43% de los ancianos sufren aislamiento social, soledad, depresión y decaimiento. En España las cosas no son tan distintas. Según datos de laFederación de Amigos de los Mayores correspondientes a 2014, más de un millón y medio de ancianos viven en soledad. Programas de acompañamiento de voluntarios, iniciativas de pisos compartidos con estudiantes (alojamiento a cambio de compañía), son algunas de las medidas puestas en marcha en nuestro país. ¿Llegará algún día el ejemplo de Seattle?

Enlace web: http://elpais.com/elpais/2015/08/17/eps/1439822288_235952.html?id_externo_rsoc=FB_CM

Las puertas que abre ser alguien de trato fácil.-


En inglés se llaman easy going persons. En castellano se podría traducir como personas flexibles, de trato fácil con las que puede relacionarse cómodamente. Todos tenemos en mente a alguien así: dan los buenos días con una sonrisa sincera, se ofrecen y prestan ayuda, hablan con un tono y volumen conversacionales, son discretos y apetece estar con ellos.
Hablo a todos de la misma forma, ya seael basurero o el presidente de la universidad
Albert Einstein
Mostrarse relajadamente le llevará a disfrutar más. Las relaciones que establecemos pueden llegar a ser una fuente de satisfacción o todo lo contrario. Uno está a diario en contacto con otros, desde la pareja a los hijos, pasando por los compañeros de trabajo, el personal que le atiende en una ventanilla o el taxista que le lleva a su destino. De ahí la importancia de tener alrededor a gente de trato fácil y poder entrenarse para ser uno de ellos. Es difícil tener una vida de la que se sienta orgulloso y feliz si no la disfruta. Y si las relaciones sociales son estresantes, su vida también estará llena de tensiones.
Los hombres y mujeres agradables son gente con la que apetece contar y compartir el tiempo de ocio, se les tiene en cuenta para planificar un viaje, una barbacoa o tomar un café relajado, y se convierten en un modelo al que le gustaría parecerse. ¿Por qué? Porque su presencia le hace sentir bien y relajado.
Cambiar nuestra forma de ser es posible. Huya del “yo soy así” y entrene los puntos que aparecen a continuación. Es imposible fallar en todos. Puede que necesite trabajar unos cuantos. No se agobie. Los cambios requieren el deseo de renovarse, planificarlos, pasar a la acción, entrenarlos a través de la repetición y tener paciencia con ellos. Interprete con benevolencia. Si tiene alguna duda de la intención de un comentario o de la acción de alguien, es mejor que le pregunte antes que decidir que lo ha hecho o dicho para fastidiarle. Si piensa que los demás tienen malas intenciones, no se dará cuenta de lo bueno que puedan hacer por usted.
Expectativas positivas. El “piensa mal y acertarás” solo le lleva a anticipar que la gente le va a fallar. ¿Usted falla a los demás, es poco fiable, deshonesto, mentiroso? No, la mayoría de nosotros somos personas de bien. Nos equivocamos y cometemos errores, pero no suelen ser intencionados. Yo creo que ese refrán lo inventó el mismo que dice que “cree el ladrón que todos son de su condición”. Lo que esperamos de los demás condiciona el trato que tenemos con ellos. Si espera cosas buenas, será amable, sonreirá, dará tiempo, se sentirá tranquilo, confiará. Pero también ocurrirá lo contrario. Si espera que le fallen se fijará más en detalles negativos. Está claro que alguien en algún momento de nuestra vida va a ser injusto con nosotros. Pero sacar conclusiones de que todo el mundo será igual es un sinvivir. No es fácil relacionarse con personas desconfiadas porque nos hacen sentir deshonestos.

Para saber más

ANNA PARINI
Libros
‘Cómo ganar amigos e influir sobre las personas’. Dale Carnegie (Elipse)
Películas
‘El cartero y Pablo Neruda’. Michael Radford
‘Forrest Gump’. Robert Zemeckis
‘Gandhi’. Richard Attenborough
Busque relacionarse con personas con una escala de valores parecida. Esto le allana el camino y le facilita las relaciones. Las personas parecidas nos facilitan el trato. Las similitudes permiten anticiparnos y estar en una zona confortable. Relacionarse con clientes de otras culturas o con valores distintos genera un sobreesfuerzo, porque lo que usted entiende que está bien, a otros les puede parecer un disparate. Hay culturas en las que los comerciantes no entienden que no se les regatee, y clientes que se sienten incómodos cuando tienen que pactar el precio. Por eso, ser parecidos nos convierte en personas de trato fácil con ese grupo de gente.
Flexibilidad. ¡Qué difícil es mantener una relación tranquila con alguien terco e inflexible! La capacidad de adaptación es una conducta inteligente y requiere flexibilidad. Transigir no es una debilidad. Ceder es tener empatía y reconocer que la opción del otro también es una buena opción. Si consiente, los demás también lo harán. Pero si no es capaz de adaptarse a los planes de los demás y se ofusca cuando no se sale con la suya, nadie querrá contar con usted porque supondrá una barrera para las prioridades del equipo o de otra persona. La flexibilidad mejora mucho la comunicación y facilita el entendimiento.
Dulzura. La dulzura se encuentra en el volumen, el tono, en la expresión facial, en las palabras que elige o en su mirada. Las personas dulces proyectan una calidez sincera. Su expresión facial invita a devolverles una mirada o sonrisa iguales. Su manera relajada de pedirle algo hace que se sienta valorado y querido. La dulzura es la mejor rival de la agresividad y del trato seco.
Transparencia. Guarde un as en la manga para los trucos de magia, pero no para relacionarse con los demás. Hable, exprese cómo se siente, qué le ocurre o lo que le preocupa. Hágalo con naturalidad. Las personas que hablan de sí mismas con naturalidad nos parecen cercanas. Por el contrario, hay personas que parecen misteriosas y que esperan que los demás adivinen lo que les pasa. Es gente que no nos hace sentir cómodos.
Deje la seriedad para las emergencias. No es sinónimo de responsabilidad. Sea divertido y desenfadado. Relacionarse con personas serias a veces es incómodo. No provoca un ambiente relajado y distendido en el que los demás se sientan con confianza para ser ellos mismos.
La flexibilidad mejora la comunicación y facilita el entendimiento
Trabaje su expresión facial y sus gestos. La sonrisa invita al otro a sonreír, y los demás le interpretan como una persona asequible, relajada y abierta a relacionarse. Sonreír es gratis y le abrirá muchas puertas. No mire por encima del hombro, ni levante el dedo acusador. La naturalidad a la hora de expresarse de forma agradable requiere un entrenamiento. Si ha decidido sonreír más, lo normal es que al principio su gesto risueño no le salga con toda la naturalidad del mundo. Pero concédase un tiempo.
Sea un tipo divertido y páselo bien. Cuanto más disfrute de la vida y más desarrolle su sentido del humor, mayor satisfacción y bienestar tendrá. No es atractivo ni grato relacionarse con personas rencorosas, envidiosas y victimistas. Lo mismo que hace ahora puede realizarlo con más diversión: ponga música, sea creativo, caricaturice la situación y recuerde emociones positivas que le hagan sentir vivo durante un momento de estrés. Hay muchas maneras de cambiar su estado emocional. No permita que las situaciones ni otras personas le superen y le sumerjan en la apatía y la rabia. Modifique su mundo y se transformará usted.
Escuche y preste atención. Nos gusta relacionarnos con las personas que se interesan por nosotros y nos escuchan. Haga sentir bien a los demás prestándoles atención, reforzando las pasiones del otro, valorando sus progresos, elogiando detalles, desde la ropa que llevan a su último logro laboral. Deje la crítica y los consejos no pedidos. Se trata de pasar un buen rato, no de dar lecciones a otros.
La forma en que ves a la gente es la forma en la que la tratas, y la forma en la que la tratas es en lo que se convierte
Goethe
Pregunte e interésese por los otros. A las personas les gusta hablar de ellas mismas y se sienten a gusto cuando se les da la oportunidad de contar sus cambios, su vida en pareja, el futuro de sus hijos, intereses, el trabajo… No sea el protagonista de las conversaciones. No necesita tener una relación íntima con la persona para interesarse.
Sea servicial, que no servil. Haga favores gratuitos, de esos que salen de uno con la única finalidad de ayudar y contribuir al bienestar de otra persona. No mida, actúe en función de su corazón, valores y sentimientos. Las personas serviciales se ofrecen: “¿Puedo ayudarte en algo?”. No se trata de estar al servicio de los demás y perder espacio para nosotros. Pero también hay que olvidarse de vez en cuando de uno mismo para pensar en qué y cómo puedo contribuir y prestar ayuda. Busque el término medio para tener tiempo para todo.
Mejor tener paz que tener razón. ¡Qué tranquilidad da poder permitirse no justificar todo, no tener que argumentar las ideas para sentirse comprendido y qué relax para cualquier intercambio, sobremesa o conversación! Las personas que siempre quieren llevar razón son agotadoras. Muestran con orgullo sus conocimientos, argumentos y se creen en posición de la verdad. No es agradable conversar con ellos.
Sea discreto, sobre todo con la información de otros. En este mundo de cotilleo en el que muchos viven la vida de los demás por no vivir la suya propia, se ha terminado por convertir el hablar de otros en algo normal. La indiscreción y la imprudencia le alejan de las relaciones de confianza. No hable de la vida privada, chismes o intimidades de nadie, y menos sin haber pedido permiso. No espere que le digan: “Esto no lo cuentes”. Coja la costumbre de no hacerlo.
Dice un proverbio del libro Cómo ganar amigos e influir sobre las personas, de Dale Carnegie: Si quiere coger miel, no pegue puntapiés a la colmena. Esperamos ser bientratados porque forma parte del respeto que merecemos y porque nos hace sentir especiales. Pero este deseo debe acompañarse de comportamientos recíprocos y bidireccionales.

Enlace web: http://elpais.com/elpais/2015/08/20/eps/1440090968_118776.html?id_externo_rsoc=FB_CM

domingo, 9 de agosto de 2015

¿Sabías que la inteligencia se hereda de la madre?.-


Siempre que se ha dicho que las mujeres son más inteligentes que los hombres muchos de ellos protestan. Hoy de nuevo han de protestar porque ahora se afirma que la madre es la portadora de la inteligencia hacia el niño.
No es nueva la teoría de que las madres, no los padres, son las que transfieren sus facultades mentales a los hijos y que los genes de la inteligencia parecen estar concentrados en el cromosoma X. Aunque muchos no están de acuerdo con este postulado, recientemente se han hecho nuevos estudios que confirman la hipótesis de ue la inteligencia se hereda de la madre.
¿Sabías que la inteligencia se hereda de la madre?El científico estadounidense Robert Lehrke postuló hace años que gran parte del componente intelectual de los individuos está ligado al cromosoma X. Los varones tienen un cromosoma X heredado de la madre y otro Y heredado del padre mientras que las mujeres tienen dos cromosomas X. En resumen las mujeres tendrían el doble de posibilidades a la hora de heredar rasgos que se identifican con la inteligencia.
vinculo-madre-hijo
Más recientemente los doctores Horst Hameister y UlrichZechner de la Universidad de Ulm (Alemania), al estudiar genes relacionados con daños cerebrales encontraron que muchos de estos genes se hallaban en el cromosoma X. Estos genes están relacionados con la memoria y terminaciones nerviosas en el cerebro.
Según estos investigadores: “Las mujeres tienden a ser mejores en general en las pruebas de cociente intelectual, que en promedio están en alrededor de 100 puntos, mientras que los hombres tienen un promedio de 99 puntos”….. “Además, con más frecuencia los hombres tienen retrasos mentales. Pero cuando usted mira en los cocientes intelectuales de 135 puntos o más, verá más hombres que mujeres”.
En investigaciones de Hameister, Ulrich Zechner, hallaron un grupo de genes en particular dentro del cromosoma X relacionados con el desarrollo de las habilidades cognitivas, argumentando que durante la evolución de la inteligencia humana la selectividad ejercida por la mujer al buscar pareja sexual ha tenido significativa importancia.Los doctores Horst Hameister y UlrichZechner de la Universidad de Ulm (Alemania), al estudiar genes relacionados con daños cerebrales encontraron que muchos de estos genes se hallaban en el cromosoma X. Estos genes están relacionados con la memoria y terminaciones nerviosas en el cerebro. Según una discutida teoría las mujeres serían responsables de la inteligencia de los humanos al ir privilegiando a la hora de elegir pareja la inteligencia sobre el aspecto, poniendo así en marcha un mecanismo de selección.
Sin duda la madre ejerce un poderoso efecto sobre el desarrollo de los hijos y no sólo a través de los genes. El contacto físico con el bebé, con el niño, las caricias, los “apapachos” de la mamá, están relacionados con un mejor desarrollo en los niños. Incluso un estudio publicado en The Journal of Neuroscience en el que colaboraron investigadores de la Universidad de Adelaida en Australia y de Duke en los Estados Unidos, señala que las caricias de la madre podrían ayudar a que los niños de hoy evitaran posteriormente el consumo de drogas. Según StaciBilbo, una de las investigadoras, en experimentos con animales se ha comprobado que el contacto físico con la madre incrementa la producción de una molécula capaz de cambiar la forma en que el cerebro responde a sustancias adictivas.
Es posible que la teoría disguste a algunos, pero la raza humana podría deber su inteligencia a las mujeres, en especial a nuestros ancestros femeninos que tuvieron el tino de favorecer al cerebro a la hora de escoger pareja. Entonces, sin lugar a dudas podemos estar cada vez más seguras de que la inteligencia se hereda de la madre.

Enlace web: http://guiasaludable.net/estilo-de-vida/sabias-que-la-inteligencia-se-hereda-de-la-madre

Siete frases que niños y adolescentes no deberían oír de sus educadores.-


Muchos padres, educadores y entrenadores hablan sin que sus comentarios pasen el filtro de lo que se debe o no se debe decir. Las palabras no se las lleva el viento. Quedan, impactan, condicionan la forma de ser de las personas a las que educamos y generan emociones como el rencor y la ira por parte de quien se siente agraviado.

Muchos de estos comentarios, cuando se dicen, ni siquiera se sienten. Son fruto de arranques emocionales y de la ausencia de reflexión. Muchas personas tienden a repetir lo que han oído en casa de sus padres, incluso a sabiendas de que les hizo mal.

Te dejo a continuación frases que todos han escuchado alguna vez o que puedes haber pronunciado. No se trata de sentirte mal y culpable si sueles decirlas, pero sí de tomar conciencia y corregir para que no se repitan. Existen otras alternativas, otras formas de comunicarnos que facilitan el entendimiento, la confianza y la complicidad entre niños, adolescentes y adultos.

1. Un día de estos cojo la puerta y ahí os quedáis.

Los niños son muy crédulos y se creen todo lo que les dices. Yo recuerdo que me creí que mi padre era el campeón del mundo del parchís, de la oca y de todo a lo que jugábamos. Y para él solo era una broma, pero yo me lo creía. En este caso era un comentario inofensivo. Pero lo mismo ocurre cuando les dicen que les van a dejar de querer, que se van a ir de casa y que se van a quedar ahí. El niño se siente culpable y desarrolla miedos, incluso dependencia emocional. No permitas que tu hijo pase por este sufrimiento por no saber controlar la situación.
Aprende técnicas y recursos eficaces para que obedezcan, pero no amenaces con algo que ellos pueden interpretar de forma angustiosa y que tú jamás vas a hacer. Hasta que ellos se dan cuenta de que forma parte del control de su comportamiento, puede haber pasado el tiempo suficiente como para haber desarrollado culpabilidad, baja autoestima, dependencia emocional y no sentirse queridos de forma incondicional.

2. No puedo con vosotros. Me sacáis de quicio.

Cuando dices a tus hijos que no puedes con ellos y que te sacan de quicio, pierdes la batalla. Jamás les digas esto, incluso estando de los nervios. Les puedes poner un castigo que hayas reflexionado, puedes quitarles algo que adoren hasta que se porten bien o cumplan con lo establecido, pero no les digas que has perdido la fuerza y que te han ganado, porque eso es lo que significa esa frase.
Realmente lo hijos nunca sacan de quicio, quien te saca de quicio eres tú, que no paras de contemplar la situación como si fuera la tercera guerra mundial, empiezas a hablar de forma atropellada, a verbalizar que estás harto o harta de niños, que no puedes más, gritas y acabas perdiendo los nervios. Si quieres que te obedezcan, habla de forma relajada, sin grandes parrafadas, di de forma clara y resumida lo que quieres que se haga; y si no lo hacen, explica cuáles serán las consecuencias. Y refuerza cuando cumplan con lo que has pedido. Con dar las gracias a veces es suficiente.

3. Si me quisieras...

Huye de la manipulación. Si quieres algo de tus hijos, pídelo. Si quieres compañía, un beso, que colaboren más, pídelo. Pero no utilices el amor para hacer chantaje emocional. Es una enseñanza que también utilizarán ellos cuando sean más mayores. "Papá, mamá, si me quisierais me compraríais una moto, me dejaríais salir hasta más tarde, etc." Si no quieres escuchar estos comentarios, no los utilices tú tampoco con ellos.

4. No puedo confiar en ti.

Todos mentimos alguna vez, todos fallamos alguna vez. Si generalizamos y le decimos que no confiamos, pensará que ya no hay nada que pueda enmendar la impresión que tienes de él. Si te ha fallado dile en qué y cómo te hace sentir. Pero no generalices como si no fuera a ser capaz de decirte jamás la verdad. Al revés, dile que sigues confiando en él y que aprecias que te diga la verdad y reconozca sus errores. Que ese es el comportamiento que te hace feliz. A ti tampoco te gustaría que te retiraran la confianza para siempre. Porque ello impide que tú mejores y seas quien deseas ser.

5. Todo lo haces mal, no hay manera, no sabes hacer nada de lo que te pido.

Después de esta afirmación en la cabeza de tu hijo solo hay una reflexión: soy un completo inútil. Esta idea de uno mismo limita la creatividad, el esfuerzo y la confianza. No hagas juicios de valor de tus hijos, alumnos o jugadores. No etiquetes. Pide solo lo que necesitas de ellos.
La solución pasa por corregir de forma constructiva en lugar de machacar con el error. No es "todo lo haces mal" sino "piensa si esto se puede mejorar y ahora me lo cuentas, creo que podrías darle una vuelta y mejorar el ejercicio".

6. Deberías comportarte como...

Las comparaciones son odiosas. Cada uno es como es. Si deseas que un niño se comporte de forma determinada o que haga o deje de hacer algo, pídeselo. Pero querer que espabile comprándolo con su hermano, con su primo o con su mejor amigo es un error y le aleja de esa persona. No querrá estar en contacto con quien es su rival y, además, le supera.
La solución es pedirle lo que necesitas de él, sin comparativas. En lugar de "te podrías parecer a tu hermano, que se pone a estudiar sin que le digamos nada", puedes decirle "sería genial y me darías una sorpresa enorme si te pusieras a estudiar sin que yo esté pendiente de ti a las cuatro, que es la hora que hemos acordado".

7. Es que eres tonto.

Ya lo decía Forrest Gump: "Tonto es el que hace tonterías". Tu hijo es alguien que se equivoca, que comete errores, que puede que no se esfuerce lo que tú le exiges, pero no es tonto. Cada vez que escucha esa palabra de ti, se lo cree. Y terminará por tirar la toalla ante determinados problemas o dejará de buscar soluciones porque la idea que tiene de sí mismo es la de que es tonto.
La solución pasa por dejar de etiquetarle. En lugar de decir "eres tonto, de verdad, no sabes ni poner la mesa", puedes decirle en qué se ha equivocado y darle la solución: "Carlos, por favor, pon en la mesa lo que falta, creo que son las servilletas y los tenedores".
Cuida tus expresiones, no solo con los que depende de que los formemos, sino con todos. Las palabras pueden hacer mucho daño y no se olvidan.

Enlace web: http://www.huffingtonpost.es/patricia-ramirez/las-siete-frases-que-nino_b_7949722.html